Escribo a un sueño, canto a una ilusión, declamo a una sirena, persigo un misterio, dedico mi verso al más inalcanzable deseo,... y he quemado mis mejores palabras en este inútil intento,...
Palabras
Los días se vuelven negros y aciagos,
cada vez brillan menos y se oscurecen mas las noches,
y muere un poco más la luz y vive un poco más el miedo
las aves ya no cantan, escucho el graznido del cuervo.
Los colores se pierden, no distingo uno de otro,
el agua en mi boca se vuelve arena fría y seca,
ya no existen sabores, ya no hay primaveras,
no entiendo ni al mundo ni a quienes me rodean,
y me hundo en un profundo vacío en eterna caída
sin fondo visible, sin piso que me detenga,
sin muerte que me rescate, sin vida que me sostenga.
El cielo no tiene estrellas, no distingo el horizonte,
las nubes forman navajas y cortan mis alas y mis ilusiones,
el Sol se sigue apagando y me marchita cruelmente.
¿En qué punto se transformó así mi gozo en muerte?
¿Quién se ha robado la bóveda del firmamento?
¿Qué le pasó a la vida, es que acaso se me ha perdido?
¿Dónde puse mi Fe, dónde estuvo el descuido?
¿Y para qué tantas palabras huecas y sin sentido?
¿Acaso sirvieron de algo, acaso alcancé mis motivos?
¿Soy yo quien habla o es la amargura que se revela?
Se abre paso el dolor y triunfan la angustia y la pena,
porque la he querido tanto y quererla me ha devastado,
porque quise creer en algo cuando en mí no han creído.
Y así mis palabras cumplieron el viejo adagio
fueron arrancadas de mi por el furioso destino,
volaron lejos mas nunca pudieron abrirse camino,
el corazón al que apuntaban jamás les cedió el paso.
Y así,… mis propias palabras regresaron contra mí
se fueron con lo mejor que tenía pero volvieron vacías
y me mostraron que el hueco en mi pecho donde vivían
era aún más grande, oscuro, frío,… y sin vida.
4 de julio de 2011
