Crónica imposible de un encuentro esperado,…
¿Cuáles eran las
probabilidades entre tantos obstáculos
de que el mundo te
pusiera al alcance de mis sueños?
Todos los panoramas
eran oscuros y vagos,
nada nos favorecía
porque nada estaba de nuestro lado.
Tú fuiste siempre la
voz de la firme conciencia
que me devolvía a la
tierra, que me mantenía despierto,
pues el futuro conmigo
lucía entonces tan incierto
y la lógica fría te
gritaba que yo sólo era tu amigo,
que no teníamos nada
más que ofrecernos
porque nada nos era
permisible, todo nos estaba prohibido.
Recuerdo como todas mis
fuerzas chocaban de frente
con tus argumentos
sólidos e irrebatibles,
mis estrellas se
morían, la tierra me aprisionaba
y el cielo se me
escapaba contigo en la distancia,…
Entonces me debatía
ante lo imposible de mi crónica,
¿dejarte ir, respetar
tu decisión,… o pelear a muerte?
¿qué podía perder si tú
eras vida y lo demás desierto?
Y cuando estuve por
rendirme me lancé nuevamente
en busca de ese paraíso
que se negaba a recibirme,…
La crónica se escribió,
lo imposible no lo era,…
el amor anidó una vez
más en tu vida,…
fui yo quien logró
recordarle a tu corazón
que la vida se termina
con el último de sus latidos,…
la espera terminó,
nuestro encuentro se abrió paso,
y todo aquello que
callamos tanto tiempo
nuestros cuerpos se
encargaron de expresarlo,…
LEA
30 de noviembre de 2011
