Exilio
Viví todo un sueño en unos días,
dibujé grandes ilusiones y expectativas,
fui feliz creyendo que era parte de tu vida
y que podía ser más y llenarte de alegría.
y construí en mi locura enferma
todo este mundo falso y quebradizo,
y te di calor, cobijo, amor y ternura
creyendo que la magia de este hechizo
sería suficiente para que lo compartieras.
¿Por qué no me detuviste en su momento?
¿Por qué dejar que todo esto pasara?
¿Cuál era la idea, por qué no matarme a tiempo?
Todas tus respuestas son muy claras
y yo por fin me quede sin argumentos.
¿Qué más me queda en este triste juego?
¿Hacerme a una idea que me consume por dentro?
¿Asimilar que nunca estuve a la altura de tus sueños?
¿Aceptar que esto es lo mejor?,… no,… no puedo,
tú y yo tuvimos algo que pudimos hacer nuestro,
que pudimos crear y guardar en un recuerdo,…
pero como ya lo señalaste con palabras de fuego
son muchas las preguntas,… y yo no valía el riesgo.
Hoy me exilias de tu amor, no seré más que tu amigo,
no me pidas que tan pronto acepte yo ese destino,
cuando en este punto de mi vida había dado contigo
sólo para ver lleno de pena, dolor y llanto
que me dejarás partir,… que pasaremos de lado,
que el recuerdo por el que luché nació muerto,
y que existiré día a día imaginando
cuan bello pudo ser aquello que nos has negado.
LEA
12 de agosto de 2011
