jueves, 5 de enero de 2012

CORAZÓN,... ES,...

Dos seres, dos emociones, dos sufrimientos, dos ilusiones,... un sólo corazón para ambos,...

Corazón,… es,...

Latiste antes que yo, llegaste un poco antes,
pero en tus latidos ya se escuchaban los míos
porque la vida en su sabiduría justa y ecuánime
nos encaminó desde el primer día, el primer instante
al mágico presente que es hoy un regalo del cielo,
una luz en ese túnel que oscurecía nuestros días,
una brisa de aire para nuestros cansados cuerpos.
He luchado por darte alegría, por darte consuelo,
es mi anhelo más grande que esa sonrisa brillante
nunca se borre de ese rostro que siempre ilumina mi vida,
porque esos latidos que hoy golpean tu pecho
realmente son míos, son aquellos que me alimentan,
me dan calor, abrigo, amor y ternura,…
Mis latidos siempre estuvieron solos, mi corazón vacío,
ese lugar especial no había encontrado ocupante,
pero todo eso cambió cuando a mi vida llegaste,
trajiste sangre a mis venas, aire a mis pulmones,…
y encendiste los latidos apagados y distantes,
les diste ese impulso que hoy me empuja hacia ti
para que este par de corazones perdidos en la noche
con un solo latido encontraran por fin el sendero,
el camino a ese cielo particular que es solo nuestro,
con un encuentro eterno con un tiempo prestado,
pero ese tiempo de gloria que aun vivo contigo
te amaré a plenitud, te hare mía sin freno,
te tatuaré en mi mente, te uniré a todos mis sueños
y te llevaré conmigo cada día y cada noche
en este corazón único,... tuyo y mío.
LEA
5 de enero de 2012