sábado, 25 de junio de 2011

EL CALOR DE TUS BRAZOS

Hoy estuviste entre mis brazos,... sólo eso puedo decir,...

El calor de tus brazos

            Hoy la suerte me bendijo con un bello regalo,
algo que no esperaba, que no tenía planeado,
de repente y sin aviso me vi rodeado por tus brazos
en un momento mágico, en un instante hermoso.
            Se me dio estar en el lugar justo e indicado,
en la fecha correcta y en el tiempo preciso,
y me perdí por completo por un par de segundos
en la cuna de tu pecho, en el cielo de tu abrazo.
            Por apenas el tiempo que se llevan dos latidos
el tuyo y el mío a un solo ritmo ambos fundidos
en la maravillosa sinfonía de dos corazones unidos
aun y cuando solo sea por el cariño del mío.
            Por ese breve lapso intenté con desesperación
llenarme de tu esencia y robarme tus sentidos
lograr que tú sintieras aquello que llevo escondido
en lo más profundo de mi piel donde vive esta pasión.
            Y luché con todas mis fuerzas hasta alcanzar a sentir
como la frontera entre nuestros cuerpos se perdía
sin saber ya dónde terminabas tú, dónde comenzaba yo
borrando cualquier diferencia, difuminándonos los dos.
            Y cuando más atrapado y cautivo me tenías
la magia terminó, el momento ante mí se diluyó,
nos separamos regresando así a nuestros propios cuerpos
el mundo volvió a girar y siguió su curso el tiempo.
            Pero esta vez no te dejé ir pues te aprisioné en mi mente
donde ya hace tiempo reinas, donde eres mi delirio
y permanecerá viva conmigo desde hoy y para siempre
la gloria de ese tiempo que entre mis brazos estuviste.

24 de junio de 2011